En la clase del día 5 de
noviembre profundizamos acerca del tempo y su aplicación no solo en la
música, sino también en nuestra vida cotidiana. Nuestra sociedad vive
acelerada, a una gran velocidad, con prisa, y en ocasiones nos perdemos
cantidad de cosas bonitas que nos suceden y no sabemos apreciar.
Entramos en materia…
El tempo
El tempo hace referencia a la velocidad con que debe ejecutarse una
pieza musical.
A la hora de hablar de tempo en
plural decimos tempi o los tempi, y no tempos*, que es incorrecto.
Entonces, si encontramos alguna
partitura anterior a Beethoven en la que aparezca indicado el tempo, es una
versión, interpretación o adaptación de la obra original.
Llamamos edición urtext a una
partitura de una obra de música clásica impresa con errores del autor. Su finalidad
es reproducir la intención original del compositor lo más exactamente posible,
sin ningún material añadido o modificado.
Por otro lado, podemos afirmar
que el tempo es relativo: lo que para unos es rápido, para otros es lento. Esta
conclusión se aprecia sobre todo a lo largo de la historia, es decir, lo que
hoy en día lo consideramos lento, en su momento era rápido. De este modo,
podemos decir que el tempo y la velocidad son muy subjetivos para la música,
pues cada obra es rápida o lenta según se interprete.
Para comprobar su relatividad, hicimos la práctica de calcular un minuto sin mirar el reloj. Nadie lo acertó de manera exacta, tan solo algunos se aproximaron. Además algunos con mucha diferencia de tiempo, levantaron la mano muy pronto y otros demasiado tarde.
¿Cómo marcamos el tempo?
En las partituras el tempo se
suele representar al inicio de la pieza encima del pentagrama. Se
indica en las partituras mediante palabras en italiano. Estas son, empezando
por las más lentas y terminando por las rápidas:
Largo
|
Larguetto
|
Adagio
|
Andante
|
Moderato
|
Allegro
|
Presto
|
Pretissimo
|
Se le puede añadir una segunda
palabra que indica el carácter, aumentando o disminuyendo al velocidad, aunque
lo importante es la primera palabra. Por jemplo: moderato graziosso, allegro yocosso.
El metrónomo.
La invención del metrónomo en el
siglo XIX aportó mayor precisión y dio lugar a las indicaciones metronómicas, con el objetivo de facilitar que una misma
pieza se toque siempre con igual velocidad. Se trata de una referencia acústica
y/o visual que marca el tempo de la melodía o composición.
El metrónomo consta de una caja
de madera o de plástico y de una varilla metálica que porta una pesa que puede
desplazarse a lo largo de la misma. La varilla se comporta como un péndulo
invertido de frecuencia ajustable con la pesa. Cuando la pesa se sitúa cerca de
la base, los tiempos son más cortos, mientras que al alejarla de la base el
péndulo se mueve más despacio. En la parte superior de la caja, detrás de la
varilla, hay una escala numérica que permite fijar el número de oscilaciones
por minuto. La escala abarca desde 40 a 208 oscilaciones o pulsos por minuto.
Si la indicación apunta que la
negra es igual a 120 significa que la negra valdrá medio segundo. En el metrónomo, no
obstante, encontramos también los términos italianos junto a las indicaciones
numéricas.
|
Expresión
italiana
|
Negras por minuto
|
|
Larguetto
|
48-51
|
|
Adagio
|
52-54
|
|
Andante
|
55-65
|
|
Moderato
|
70-95
|
|
Allegro
|
113-120
|
|
Presto
|
141-175
|
|
Pretissimo
|
176-208
|
- Metrónomo mecánico, el metrónomo original.
- Metrónomo electrónico digital, el metrónomo más usado actualmente.
- Metrónomo de software, el metrónomo que podemos descargar y poner en funcionamiento en nuestro ordenador. Por ejemplo el virtual DJ.
- Metrónomo online o virtual, metrónomo alojado en un servidor de internet que funciona online.
En la música occidental actual se
suele indicar en pulsaciones por minuto (ppm), expresado más a menudo
como bpm de la expresión beats per minute en inglés. Esto significa que
una figura determinada se establece como pulso y la indicación
significa que debe ser ejecutado un determinado número de pulsos por
minuto. Cuanto mayor es el tempo, mayor es el número de pulsos por
minuto que se deben tocar y por tanto más rápidamente debe interpretarse la
pieza. En función del tempo una misma obra musical tiene una duración más
o menos larga.
En esta escena de la película El
violín rojo podemos ver el funcionamiento de un metrónomo, y además como sus
indicaciones hacen más rápida o lenta la interpretación de una misma melodía.
¿Cómo podemos saber el tempo de una canción?
Mediante un metrónomo virtual,
como el virtual DJ; con la ayuda de un reloj con taquímetro o con una fórmula
que halla las pulsaciones por minuto (bpm).
La música es uno de los pocos
artes que tiene en cuenta el tiempo, interactuando con él constantemente. En
las orquestas se suelen combinar piezas lentas con rápidas, para establecer un
equilibrio.
Podemos decir que la velocidad de
la música nos afecta al ritmo de nuestra vida. Nos ayuda a relajarnos o a acelerarnos. Por ejemplo,
cuando estamos algo tristes o melancólicos solemos escuchar música más lenta
que cuando estamos alegres. También para relajarnos después de un duro día de
trabajo preferimos escuchar música lenta, y cuando estamos en una discoteca con
música muy rápida nos aceleramos.





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