miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL TIEMPO ES ORO


En la clase del día 5 de noviembre profundizamos acerca del tempo y su aplicación no solo en la música, sino también en nuestra vida cotidiana. Nuestra sociedad vive acelerada, a una gran velocidad, con prisa, y en ocasiones nos perdemos cantidad de cosas bonitas que nos suceden y no sabemos apreciar.

Entramos en materia…

El tempo

El tempo hace referencia  a la velocidad con que debe ejecutarse una pieza musical.

A la hora de hablar de tempo en plural decimos tempi o los tempi, y no tempos*, que es incorrecto.

Hasta Beethoven no encontramos en las partituras indicadores de la velocidad. Se debe a que anteriormente los compositores eran quienes tocaban su propia música, y por lo tanto conocían la velocidad de la obra. Sin embargo, Beethoven fue de los primeros que empezó a vender su música, y debido a ello comenzó a indicar la velocidad en cada pieza, evitando así la libre interpretación. 


Entonces, si encontramos alguna partitura anterior a Beethoven en la que aparezca indicado el tempo, es una versión, interpretación o adaptación de la obra original.

Llamamos edición urtext a una partitura de una obra de música clásica impresa con errores del autor. Su finalidad es reproducir la intención original del compositor lo más exactamente posible, sin ningún material añadido o modificado.


Por otro lado, podemos afirmar que el tempo es relativo: lo que para unos es rápido, para otros es lento. Esta conclusión se aprecia sobre todo a lo largo de la historia, es decir, lo que hoy en día lo consideramos lento, en su momento era rápido. De este modo, podemos decir que el tempo y la velocidad son muy subjetivos para la música, pues cada obra es rápida o lenta según se interprete. 

Para comprobar su relatividad, hicimos la práctica de calcular un minuto sin mirar el reloj. Nadie lo acertó de manera exacta, tan solo algunos se aproximaron. Además algunos con mucha diferencia de tiempo, levantaron la mano muy pronto y otros demasiado tarde. 

¿Cómo marcamos el tempo?

En las partituras el tempo se suele representar al inicio de la pieza encima del pentagrama. Se indica en las partituras mediante palabras en italiano. Estas son, empezando por las más lentas y terminando por las rápidas:

Largo
Larguetto
Adagio
Andante
Moderato
Allegro
Presto
Pretissimo


Se le puede añadir una segunda palabra que indica el carácter, aumentando o disminuyendo al velocidad, aunque lo importante es la primera palabra. Por jemplo: moderato graziosso, allegro yocosso. 



El metrónomo.

La invención del metrónomo en el siglo XIX aportó mayor precisión y dio lugar a las indicaciones metronómicas,  con el objetivo de facilitar que una misma pieza se toque siempre con igual velocidad. Se trata de una referencia acústica y/o visual que marca el tempo de la melodía o composición. 




El metrónomo consta de una caja de madera o de plástico y de una varilla metálica que porta una pesa que puede desplazarse a lo largo de la misma. La varilla se comporta como un péndulo invertido de frecuencia ajustable con la pesa. Cuando la pesa se sitúa cerca de la base, los tiempos son más cortos, mientras que al alejarla de la base el péndulo se mueve más despacio. En la parte superior de la caja, detrás de la varilla, hay una escala numérica que permite fijar el número de oscilaciones por minuto. La escala abarca desde 40 a 208 oscilaciones o pulsos por minuto.



Si la indicación apunta que la negra es igual a 120 significa que la negra valdrá medio segundo. En el metrónomo, no obstante, encontramos también los términos italianos junto a las indicaciones numéricas.

Expresión italiana
Negras por minuto
Larguetto
48-51
Adagio
52-54
Andante
55-65
Moderato
70-95
Allegro
113-120
Presto
141-175
Pretissimo
176-208

  •   Metrónomo mecánico, el metrónomo original.
  •  Metrónomo electrónico digital, el metrónomo más usado actualmente.
  • Metrónomo de software, el metrónomo que podemos descargar y poner en funcionamiento en nuestro ordenador. Por ejemplo el virtual DJ.
  • Metrónomo online o virtual, metrónomo alojado en un servidor de internet que funciona online. 

En la música occidental actual se suele indicar en pulsaciones por minuto (ppm), expresado más a menudo como bpm de la expresión ​​beats per minute en inglés. Esto significa que una figura determinada se establece como pulso y la indicación significa que debe ser ejecutado un determinado número de pulsos por minuto. Cuanto mayor es el tempo, mayor es el número de pulsos por minuto que se deben tocar y por tanto más rápidamente debe interpretarse la pieza. En función del tempo una misma obra musical tiene una duración más o menos larga. 

En esta escena de la película El violín rojo podemos ver el funcionamiento de un metrónomo, y además como sus indicaciones hacen más rápida o lenta la interpretación de una misma melodía. 


¿Cómo podemos saber el tempo de una canción?
Mediante un metrónomo virtual, como el virtual DJ; con la ayuda de un reloj con taquímetro o con una fórmula que halla las pulsaciones por minuto (bpm).


La música es uno de los pocos artes que tiene en cuenta el tiempo, interactuando con él constantemente. En las orquestas se suelen combinar piezas lentas con rápidas, para establecer un equilibrio.

Podemos decir que la velocidad de la música nos afecta al ritmo de nuestra vida. Nos ayuda a  relajarnos o a acelerarnos. Por ejemplo, cuando estamos algo tristes o melancólicos solemos escuchar música más lenta que cuando estamos alegres. También para relajarnos después de un duro día de trabajo preferimos escuchar música lenta, y cuando estamos en una discoteca con música muy rápida nos aceleramos. 



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