miércoles, 24 de diciembre de 2014

Concierto de Navidad de la Orquesta y Coro de la UAM


El pasado día 19 de Diciembre tuvo lugar el concierto de Navidad que ofrece la Orquesta y Coro de la Universidad Autónoma de Madrid. En mi caso asistí porque la universidad invita al CEIP Príncipe de Asturias, centro en el que estoy pasando el periodo de prácticas. He de reconocer que fue un concierto algo inusual debido al público y el comportamiento espontáneo que caracteriza a los niños. Además se dieron otras circunstancias que se salían del protocolo. 



Nada más llegar, nos reciben haciendo un pasillo los propios músicos. Van enseñando a los niños los instrumentos y comentando sobre ellos. El director de la orquesta les anima a interactuar con los niños.

Cuando ya todos estamos colocados, el director presentó a la orquesta y las piezas que se iban a interpretar. Sobre los instrumentos dice su nombre, la familia a la que pertenecen y el músico toca un pequeño fragmento para ver cómo suena el instrumento.

A continuación la orquesta afina. Normalmente el oboe es el encargado de dar la referencia con la nota LA, pero ese día no pudo asistir el músico que toca el oboe. En su lugar, utilizaron el teclado eléctrico.  

El director no saludó al concertino como se hace normalmente, pero sí que le presentó como tal. El director de esta orquesta conoce a todos sus componentes, les llama por su nombre y bromea con ellos. La buena relación entre ellos lleva a cantar el “cumpleaños feliz” a una componente del coro.

Observé que había un atril por cada dos músicos. No puedo decir el número exacto de instrumentos que había, pero hasta donde la vista me dio puedo decir que la Orquesta estaba compuesta por:

  • Cuerda frotada: 9 violines, 6 violas, 5 violonchelos, 2 contrabajos.
  • Viento madera: 2 flautas traveseras, 2 clarinetes, 1 fagot y 1 oboe ausente ese día.
  •  Viento metal: 3 trompas y 1 trompeta.
  • Percusión: timbales.
  • Electrófonos: teclado eléctrico.
También nos dábamos cuenta del lugar donde se sitúan en la orquesta: en un primer plano los instrumentos de cuerda frotada (violines más a la izquierda, violas, violonchelos y contrabajos a la derecha), a continuación a la izquierda los instrumentos de viento madera, y a la derecha los de viento metal. Los timbales, como estaba el coro al fondo, los situaron a la izquierda en última fila. El teclado eléctrico se situaba más o menos en el medio de toda la orquesta.



También estaba el coro formado por unas 40 personas. Se sitúa detrás de la orquesta, en primer lugar las mujeres y atrás del todo los hombres. En el coro encontramos a la izquierda las sopranos y los tenores, y a la derecha las contraltos y los bajos. También delante del coro se presentan 5 solistas: dos sopranos, una contralto, un tenor, y un bajo.

La actuación comienza con el Himno de la alegría de Beethoven, y le siguieron numerosas piezas de distintos compositores. También interpretaron algunos dúos los solitas. Terminan con nueve villancicos que todos conocemos, como Noche de Paz, Adeste Fideles, Mundo Feliz… Y el último Merry Christmas que participamos todos. Para finalizar tocaron el Himno universitario Gaudeamus igitur.

En un momento del concierto, el coro baja del escenario y rodea la sala mientras canta,  para asombro de todos los presentes. Además, entre pieza y pieza, el director comenta lo que va a pasar a continuación. Estos hechos hacen que este concierto se salga de lo que el profesor Tomás Hernández nos ha comentado que sucede en un concierto normal.

Los niños están muy atentos en todo momento y se portan muy bien. Debe ser cierto eso de que “la música amansa a las fieras”. Como hecho gracioso, sucedía que los niños aplaudían en cuanto había un silencio pensando que ya había terminado el fragmento. También comentaban que no entendían al coro cuando cantaban, que era como si no vocalizaran, hasta que les explicamos que estaban cantando en latín. 





Cantamos villancicos


Para la clase del día 12 de noviembre inventamos un villancico por grupos. Se trataba de coger un villancico ya hecho y cambiarle la letra, dándole nuestro toque personal. También teníamos la opción de elegir una canción cualquiera y ponerla una letra de manera que sonara navideña. 

Mi grupo, formado por Ana, Cris, Eva, Marian y yo, escogimos el villancico de "Ande, ande, ande, la marimorena" y le cambiamos la letra, quedando de lasiguiente manera:

Los alumnos de tercero,
hemos trabajado mucho,
y ahora nos vamos al cole,
a enseñar lo que sabemos.

Hemos aprendido juegos,
Y también ciencias sociales,
hasta hemos hecho excursiones
con el de experimentales.

Canta, ríe y bebe
se acabó el semestre
y ahora lo que toca
es salir de juernes.
Échate unos bailes, tomate un anís
y te deseamos que seas muy feliz.

Después de las navidades,
volveremos a las clases,
para seguir aprendiendo
y seguir con los compases.

Volveremos a encontrarnos,
con todos los compañeros,
Pero montando una party
porque somos muy fiesteros.

Canta, ríe y bebe
que hemos terminado
y ahora lo que toca
es hacer el vago.
échate la siesta, ponte a descansar,
toma el tiempo libre y no pienses más.


Tras escuchar las interpretaciones de todos los compañeros, llegamos a la conclusión de que una actuación que los niños interpreten para un público (por ejemplo en el festival de Navidad) debe reunir las siguientes características: 
  • Utilizar ritmos fáciles y pegadizos.
  • Participación del público.
  • Vocalizar e ir despacio para que se entienda.
  • Respetar a los demás y no ensayar mientras otros actúan.












miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL TIEMPO ES ORO


En la clase del día 5 de noviembre profundizamos acerca del tempo y su aplicación no solo en la música, sino también en nuestra vida cotidiana. Nuestra sociedad vive acelerada, a una gran velocidad, con prisa, y en ocasiones nos perdemos cantidad de cosas bonitas que nos suceden y no sabemos apreciar.

Entramos en materia…

El tempo

El tempo hace referencia  a la velocidad con que debe ejecutarse una pieza musical.

A la hora de hablar de tempo en plural decimos tempi o los tempi, y no tempos*, que es incorrecto.

Hasta Beethoven no encontramos en las partituras indicadores de la velocidad. Se debe a que anteriormente los compositores eran quienes tocaban su propia música, y por lo tanto conocían la velocidad de la obra. Sin embargo, Beethoven fue de los primeros que empezó a vender su música, y debido a ello comenzó a indicar la velocidad en cada pieza, evitando así la libre interpretación. 


Entonces, si encontramos alguna partitura anterior a Beethoven en la que aparezca indicado el tempo, es una versión, interpretación o adaptación de la obra original.

Llamamos edición urtext a una partitura de una obra de música clásica impresa con errores del autor. Su finalidad es reproducir la intención original del compositor lo más exactamente posible, sin ningún material añadido o modificado.


Por otro lado, podemos afirmar que el tempo es relativo: lo que para unos es rápido, para otros es lento. Esta conclusión se aprecia sobre todo a lo largo de la historia, es decir, lo que hoy en día lo consideramos lento, en su momento era rápido. De este modo, podemos decir que el tempo y la velocidad son muy subjetivos para la música, pues cada obra es rápida o lenta según se interprete. 

Para comprobar su relatividad, hicimos la práctica de calcular un minuto sin mirar el reloj. Nadie lo acertó de manera exacta, tan solo algunos se aproximaron. Además algunos con mucha diferencia de tiempo, levantaron la mano muy pronto y otros demasiado tarde. 

¿Cómo marcamos el tempo?

En las partituras el tempo se suele representar al inicio de la pieza encima del pentagrama. Se indica en las partituras mediante palabras en italiano. Estas son, empezando por las más lentas y terminando por las rápidas:

Largo
Larguetto
Adagio
Andante
Moderato
Allegro
Presto
Pretissimo


Se le puede añadir una segunda palabra que indica el carácter, aumentando o disminuyendo al velocidad, aunque lo importante es la primera palabra. Por jemplo: moderato graziosso, allegro yocosso. 



El metrónomo.

La invención del metrónomo en el siglo XIX aportó mayor precisión y dio lugar a las indicaciones metronómicas,  con el objetivo de facilitar que una misma pieza se toque siempre con igual velocidad. Se trata de una referencia acústica y/o visual que marca el tempo de la melodía o composición. 




El metrónomo consta de una caja de madera o de plástico y de una varilla metálica que porta una pesa que puede desplazarse a lo largo de la misma. La varilla se comporta como un péndulo invertido de frecuencia ajustable con la pesa. Cuando la pesa se sitúa cerca de la base, los tiempos son más cortos, mientras que al alejarla de la base el péndulo se mueve más despacio. En la parte superior de la caja, detrás de la varilla, hay una escala numérica que permite fijar el número de oscilaciones por minuto. La escala abarca desde 40 a 208 oscilaciones o pulsos por minuto.



Si la indicación apunta que la negra es igual a 120 significa que la negra valdrá medio segundo. En el metrónomo, no obstante, encontramos también los términos italianos junto a las indicaciones numéricas.

Expresión italiana
Negras por minuto
Larguetto
48-51
Adagio
52-54
Andante
55-65
Moderato
70-95
Allegro
113-120
Presto
141-175
Pretissimo
176-208

  •   Metrónomo mecánico, el metrónomo original.
  •  Metrónomo electrónico digital, el metrónomo más usado actualmente.
  • Metrónomo de software, el metrónomo que podemos descargar y poner en funcionamiento en nuestro ordenador. Por ejemplo el virtual DJ.
  • Metrónomo online o virtual, metrónomo alojado en un servidor de internet que funciona online. 

En la música occidental actual se suele indicar en pulsaciones por minuto (ppm), expresado más a menudo como bpm de la expresión ​​beats per minute en inglés. Esto significa que una figura determinada se establece como pulso y la indicación significa que debe ser ejecutado un determinado número de pulsos por minuto. Cuanto mayor es el tempo, mayor es el número de pulsos por minuto que se deben tocar y por tanto más rápidamente debe interpretarse la pieza. En función del tempo una misma obra musical tiene una duración más o menos larga. 

En esta escena de la película El violín rojo podemos ver el funcionamiento de un metrónomo, y además como sus indicaciones hacen más rápida o lenta la interpretación de una misma melodía. 


¿Cómo podemos saber el tempo de una canción?
Mediante un metrónomo virtual, como el virtual DJ; con la ayuda de un reloj con taquímetro o con una fórmula que halla las pulsaciones por minuto (bpm).


La música es uno de los pocos artes que tiene en cuenta el tiempo, interactuando con él constantemente. En las orquestas se suelen combinar piezas lentas con rápidas, para establecer un equilibrio.

Podemos decir que la velocidad de la música nos afecta al ritmo de nuestra vida. Nos ayuda a  relajarnos o a acelerarnos. Por ejemplo, cuando estamos algo tristes o melancólicos solemos escuchar música más lenta que cuando estamos alegres. También para relajarnos después de un duro día de trabajo preferimos escuchar música lenta, y cuando estamos en una discoteca con música muy rápida nos aceleramos.