El pasado día 19 de Diciembre tuvo
lugar el concierto de Navidad que ofrece la Orquesta y Coro de la Universidad
Autónoma de Madrid. En mi caso asistí porque la universidad invita al CEIP
Príncipe de Asturias, centro en el que estoy pasando el periodo de prácticas. He
de reconocer que fue un concierto algo inusual debido al público y el
comportamiento espontáneo que caracteriza a los niños. Además se dieron otras
circunstancias que se salían del protocolo.
Nada más llegar, nos reciben haciendo
un pasillo los propios músicos. Van enseñando a los niños los instrumentos y
comentando sobre ellos. El director de la orquesta les anima a interactuar con
los niños.
Cuando ya todos estamos
colocados, el director presentó a la orquesta y las piezas que se iban a
interpretar. Sobre los instrumentos dice su nombre, la familia a la que
pertenecen y el músico toca un pequeño fragmento para ver cómo suena el
instrumento.
A continuación la orquesta afina.
Normalmente el oboe es el encargado de dar la referencia con la nota LA, pero
ese día no pudo asistir el músico que toca el oboe. En su lugar, utilizaron el
teclado eléctrico.
El director no saludó al
concertino como se hace normalmente, pero sí que le presentó como tal. El director
de esta orquesta conoce a todos sus componentes, les llama por su nombre y
bromea con ellos. La buena relación entre ellos lleva a cantar el “cumpleaños
feliz” a una componente del coro.
Observé que había un atril por
cada dos músicos. No puedo decir el número exacto de instrumentos que había,
pero hasta donde la vista me dio puedo decir que la Orquesta estaba compuesta
por:
- Cuerda frotada: 9 violines, 6 violas, 5 violonchelos, 2 contrabajos.
- Viento madera: 2 flautas traveseras, 2 clarinetes, 1 fagot y 1 oboe ausente ese día.
- Viento metal: 3 trompas y 1 trompeta.
- Percusión: timbales.
- Electrófonos: teclado eléctrico.
También nos dábamos cuenta del
lugar donde se sitúan en la orquesta: en un primer plano los instrumentos de
cuerda frotada (violines más a la izquierda, violas, violonchelos y contrabajos
a la derecha), a continuación a la izquierda los instrumentos de viento madera,
y a la derecha los de viento metal. Los timbales, como estaba el coro al fondo,
los situaron a la izquierda en última fila. El teclado eléctrico se situaba más
o menos en el medio de toda la orquesta.
También estaba el coro formado
por unas 40 personas. Se sitúa detrás de la orquesta, en primer lugar las
mujeres y atrás del todo los hombres. En el coro encontramos a la izquierda las
sopranos y los tenores, y a la derecha las contraltos y los bajos. También
delante del coro se presentan 5 solistas: dos sopranos, una contralto, un
tenor, y un bajo.
La actuación comienza con el
Himno de la alegría de Beethoven, y le siguieron numerosas piezas de distintos
compositores. También interpretaron algunos dúos los solitas. Terminan con
nueve villancicos que todos conocemos, como Noche de Paz, Adeste Fideles, Mundo
Feliz… Y el último Merry Christmas que participamos todos. Para finalizar
tocaron el Himno universitario Gaudeamus igitur.
En un momento del concierto, el
coro baja del escenario y rodea la sala mientras canta, para asombro de todos los presentes. Además,
entre pieza y pieza, el director comenta lo que va a pasar a continuación.
Estos hechos hacen que este concierto se salga de lo que el profesor Tomás
Hernández nos ha comentado que sucede en un concierto normal.
Los niños están muy atentos en
todo momento y se portan muy bien. Debe ser cierto eso de que “la música amansa
a las fieras”. Como hecho gracioso, sucedía que los niños aplaudían en cuanto
había un silencio pensando que ya había terminado el fragmento. También
comentaban que no entendían al coro cuando cantaban, que era como si no
vocalizaran, hasta que les explicamos que estaban cantando en latín.


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