domingo, 25 de enero de 2015

¿Para qué sirven las partituras?


En la clase del día 23 de enero nos planteamos la utilidad de las partituras.


Comenzamos elaborando una retahíla con dos frases sencillas. La repetimos varias veces con cierto ritmo: ¡Venga! Dame una tiza ya! La la la la y ya! A continuación escribimos su correspondiente esquema rítmico. 


Aprovechamos para explicar la duración de las figuras mediante el siguiente esquema:


La negra es la más grande y dura 4 pulsos. Se divide en dos blancas, con dos pulsos cada una (1/2 de una redonda). Cada blanca se subdivide en dos negras, de un pulso cada una (1/4 de una redonda). A su vez, cada negra se divide en dos semicorcheas de medio pulso cada una (1/8 de redonda). Ocurre lo mismo con los correspondientes silencios, pues tienen la misma duración que las figuras.

Tras esto, concluimos que las partituras sirven para escribir en lenguaje musical los ritmos que realizamos al cantar.

En la segunda parte, aprendimos a realizar la misma coreografía que Paula Rojo en el siguiente vídeo: 

El profesor Tomás nos la fue enseñando poquito a poco, por partes. Como lo hace Paula Rojo en este vídeo: 

Una vez que ya lo habíamos practicado lo suficiente lo fuimos haciendo uno a uno o por pequeños grupos según estábamos sentados. Cuando uno terminaba comenzaba el siguiente, haciéndolo de seguido como un canon. Comprendimos que aunque nos equivocáramos debíamos continuar, pues llegaba un momento que teníamos el ritmo automatizado.



viernes, 16 de enero de 2015

Concierto de Año Nuevo 2015 - Orquesta Filarmónica de Viena


Entre árboles de Navidad, regalos, cenas, familia y alguna que otra copa, en estas fechas navideñas no podemos olvidar el tradicional Concierto de Año Nuevo. Muchos lo siguen en directo mientras piensan en los propósitos para el año que comienza, mientras otros están en la cama recuperándose de la noche anterior. Y por último, otros lo vemos unos días después gracias a Internet. A continuación comentaremos el celebrado este año, que resultó muy alegre y enérgico y, cómo no, con alguna que otra sorpresa.

El concierto de Año Nuevo se realiza el día 1 de enero de cada año en la Sala Dorada del Musikverein de Viena, por los músicos que forman la Orquesta Filarmónica de Viena.  Este año se cumplen 75 años desde que se comenzó a llevar a cabo esta maravillosa tradición para comenzar el año venidero con un toque de cultura y buen ánimo. 




Esta vez ha sido dirigido por Zubin Mehta, quien ha tenido el honor de repetir por quinta vez, siendo el cuarto director que más veces ha dirigido este concierto de Año Nuevo. Mehta siente una gran pasión por Viena, por eso rinde homenaje a esta ciudad con numerosas piezas musicales, por ejemplo Mañana, mediodía y noche en Viena de Franz von Suppé.



Como cada año, está lleno de particularidades y sorpresas, a pesar de ser la mejor orquesta del mundo, saltándose las “normas”. La primera que llama la atención es la intervención por primera vez del Ballet de la Ópera de Viena, que participó en dos piezas en la segunda parte del concierto. También, durante la interpretación de la pieza Champagne-Galop de Hans Christian Lumbye, Mehta repartió copas de champagne a los músicos. Para terminar el concierto se planeo soltar confeti mientras se interpretaba Polca de las explosiones de Johan Strauss.


El concierto duró unas tres horas, repartidas en dos partes y entre medias un intervalo de 25 minutos. Durante el descanso, por televisión, se emitió un documental sobre la ciudad de Viena.



Alcanzan gran protagonismo los valses, polcas y marchas de la familia Strauss, con pocas piezas de otros compositores. El concierto de Año Nuevo comienza y finaliza con la interpretación de la Marcha Radetzky de Johann Strauss.  En la primera parte (30 minutos) pudimos oír seis piezas de Johann, Josef y Eduard Strauss, y otra de Franz von Suppé. En la segunda parte se interpretan más piezas y más cortas, menos dos de Johann Strauss de unos 10 minutos. Es en este momento cuando tiene lugar la participación del Ballet de la Ópera de Viena, durante la interpretación de la Polca de los estudiantesVino, mujeres y estudiantes de Johann Strauss.

En cuanto a la orquesta, estaba formada por 60 personas aproximadamente. Los instrumentos estaban colocados más o menos como hemos estudiado. Los de cuerda: violín, viola y violonchelo, estaban colocados en primera fila. También encontramos un arpa situada a la izquierda de la orquesta. Resalta el hecho de que los contrabajos, en lugar de estar a la derecha junto con los instrumentos de cuerda, estaban al fondo con la percusión. En un segundo plano estaban los instrumentos de viento madera: oboe, clarinete, flauta travesera; y después los de viento metal: trompeta, trompa tuba y trombón.  Finalmente, al fondo se situaban los de percusión, entre los que encontrábamos: timbales, bombo, platillos, metalófono, triángulo…

Cabe destacar la introducción en la orquesta de algunos juguetes ornitológicos y un silbato, para simular el sonido de los pájaros. También vemos y oímos en ocasiones el sonido de una pequeña flauta o picola o el tamboril.  

Personalmente, me ha llamado la atención que en el escenario además de la orquesta también había público, aunque no estoy segura que fuera personas del público o cumplían alguna otra función. También desconozco la razón por la que hay dos concertinos a los que saluda el director. Por otro lado, lo que más me ha gustado ha sido la interpretación de la última Marcha Radetzky, pues el público da palmas bajo la dirección de Mehta.