jueves, 30 de octubre de 2014

Tocamos el piano y...bailamos.

La clase del día 15 de octubre de 2014 tuvo dos partes: en la primera aprendimos lo básico para saber tocar el piano, y en la segunda parte estuvimos bailando swing, primero todos juntos y después por parejas que iban rotando. 



PARA EMPEZAR…

España es de los pocos países donde conocemos las notas musicales por sílabas. En el resto de países se reconocen con letras. La correspondencia sería:
A
B
C
D
E
F
G
LA
SI
DO
RE
MI
FA
SOL


¿CÓMO TOCAR EL PIANO?

En un piano la  tecla blanca del medio siempre es un DO (DO central). Pero no solo hay un DO en todo el teclado, sino que hay varios, al igual que el resto de notas de la escala musical. La nota DO la encontramos siempre delante de dos teclas negras, y le sucede el resto de la escala: DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI. Esto se repite sucesivas veces, según lo grande que sea el teclado. 


Cuando encontramos una partitura de piano, vemos que hay varios pentagramas: unos en clave de SOL y otros en clave de FA.  La clave de FA se utiliza para escribir las notas graves ya que utilizando únicamente la clave de SOL tendríamos que escribir muchas líneas adicionales. Observaremos que las notas en clave de FA quedan por debajo del DO central del pentagrama, y las escritas en clave de SOL por encima de este.  


Partiendo del DO central que hemos mencionado antes, dividiremos el teclado en dos partes: la izquierda y la derecha. Los sonidos de la izquierda son más graves que los de la derecha, más agudos. De esta manera, las notas escritas en el pentagrama con clave de FA se tocan con la mano izquierda, y las que están escritas con clave de SOL con la derecha. 


Ahora vamos a explicar el uso y significado de las teclas negras del piano. Para ello primero debemos conocer el significado estos símbolos. 

El sostenido # significa que se suma medio tono a la nota que acompaña este símbolo. Se tocaría la tecla que está a la derecha de la nota sostenida. Por ejemplo: #FA, la tecla que deberemos tocar no es FA sino la que está justo a su derecha (en éste caso es una tecla negra).

El bemolbaja medio tono a la nota que acompaña. Se tocaría la tecla que está a la izquierda de la nota sostenida. Por ejemplo: MI, la tecla que deberemos tocar no es MI sino la que está justo a su izquierda (en éste caso es también una nota negra).

Pero ¿qué pasa si la nota es #MI? Si buscamos la tecla que hay justamente a la derecha de MI veremos que es una blanca (no hay tecla negra). Esa es la que deberíamos tocar (es decir la nota FA). Por lo tanto vemos que la nota Fa también la podíamos llamar MI sostenido y que a la nota Do también la podríamos llamar SI sostenido.

Lo mismo ocurre con el bemol. ¿Qué pasa por ejemplo si la nota es FA? La tecla que hay justamente a la izquierda de FA es blanca. Esa es la que deberíamos tocar (es decir la nota MI). Por lo tanto vemos que la nota MI también la podíamos llamar FA bemol y que a la nota SI también la podríamos llamar Do bemol.

Esto ocurre porque solo hay una distancia de medio tono entre MI y FA, y entre SI y DO. Entre las demás notas hay un tono de distancia.

A continuación dejo un link de un juego para tocar el piano con el que se puede practicar lo aprendido. 


Estas indicaciones para tocar el piano nos sirven también para tocar el xilófono o el metalófono, pues ambos se componen de un teclado en las que las notas se dan de manera sucesiva. Es importante aprender estas nociones ya que, junto a la flauta dulce, serán los instrumentos que con más frecuencia nos encontraremos en el aula de música de la escuela en la que seamos maestros. 


viernes, 24 de octubre de 2014

La orquesta.

En la clase del día 8 de octubre de 2014 aprendimos acerca de los instrumentos que componen la orquesta sinfónica  y su colocación en ésta.


Los instrumentos se clasifican según QUÉ suena y CÓMO suenan:
QUÉ SUENA
CÓMO SUENA
VIENTO
MADERA
Flauta, clarinete, oboe y fagot.
METAL
Trompeta, trompa, trombón y tuba.
CUERDA
FROTADA
Violín, viola, violonchelo y contrabajo.
PERCUTIDA
Piano.
PULSADA
Arpa y guitarra.
PERCUSIÓN
AFINADOS
Láminas: lira, xilófono, vibráfono, marimba…
Parches: timbales.

NO AFINADOS
Gong, pandereta, castañuelas, zambomba, claves, güiro…
PEQUEÑA PERCUSIÓN
Cualquier cachivache que haga sonido.


Hay algunos instrumentos sobre los que podemos tener dudas a la hora de clasificarlos en algún grupo.  Por ejemplo el órgano, que en un principio nos puede parece percusión pero en realidad es de viento, pues se basa en más de mil de tubos por los que pasa el aire. Otro instrumento es la flauta que, aunque actualmente es de metal, se encasilla con los instrumentos de viento madera, porque antiguamente estaba hecha de este material. El saxofón también nos genera dudas, pues apreciamos el material metálico que lo compone, pero lo que le hace sonar es una barita de madera de su interior. Por este motivo lo clasificamos como instrumento de viento madera, aunque también es correcto decir que es un híbrido.

Otra forma de clasificar los instrumentos es la siguiente:
Ø  Idiófonos y membranófonos(percusión).
Ø  Cordófonos (cuerda).
Ø  Aerófonos (viento).
Ø  Electrófonos (los instrumentos que requieren de la corriente eléctrica): guitarra eléctrica, teclado eléctrico…

¿DÓNDE suenan los instrumentos en la orquesta sinfónica?

El criterio seguido para situar los instrumentos en la orquesta se basa en la altura sonora que caracteriza a cada uno de ellos. De esta manera, los más agudos los encontraremos a la izquierda y los más graves a la derecha.



En un primer plano encontramos los instrumentos de cuerda frotada: a la izquierda del todo el más agudo, que es el violín, a continuación la viola, el violonchelo y, por último, detrás de los violonchelos, el más grave que es el contrabajo.  Observamos que se distinguen dos tipos de violines: violín 1 y violín 2. El instrumento es el mismo, lo que cambia es la melodía que interpretan. 



En el siguiente plano, encontramos a la izquierda el resto de instrumentos de cuerda: por ejemplo el arpa y la guitarra (cuerda pulsada), el piano (cuerda percutida).  



En este plano encontramos los primeros instrumentos de viento, concretamente los de madera: flauta, clarinete, oboe y fagot. En la siguiente fila se sitúan los de viento metal: trompeta, trompa, trombón y tuba.











Por último, encontramos los instrumentos de percusión. La mayoría de las veces aparecen solo los timbales. En caso de que haya más se colocan a sus lados, como por ejemplo el xilófono, la marimba, los platillos, el triángulo... 



En el caso de añadir otro instrumento a la orquesta, este se sitúa con los de su familia. Por ejemplo, si queremos introducir un saxofón  o una gaita los situaremos con los de viento madera.  Pero si el objetivo es que acompañen a la orquesta (solo de gaita, solo de piano…) se sitúan a los lados  del director, que se encuentra en el centro, delante del todo.

Los instrumentos mencionados hasta ahora son los más comunes en una orquesta sinfónica, de los cuales algunos como el violín son imprescindibles. Al igual que hay otros adicionales como el flautín, la flauta travesera, el corno inglés o el contrafagot. 
Corno inglés


Contrafagot

Otra cuestión a tener en cuenta es la cantidad de instrumentos de cada tipo. Para saber cuántos hay basta con contar el número de atriles, ya que hay uno por cada dos instrumentos. El número de cada instrumento va proporcionado en cuanto a su altura. Por ejemplo, por cada contrabajo hay cinco violines. Estas son las proporciones que se siguen normalmente:
Ø  Viento madera: 1 flautín, 2 flautas, 2 oboes, 1 corno inglés, 2 clarinetes y 2 fagots. Ocasionalmente también se incluyen 1 clarinete bajo o 1 contrafagot y saxofones.
Ø   Viento metal: de 2 a 5 trompetas, de 2 a 6 trompas, 2 o 3 trombones tenores y 1 o 2 bajos. Ocasionalmente, 1 tuba.
Ø   Percusión: varía muchísimo dependiendo de la obra, pudiendo encontrar timbales y caja.
Ø   Cuerdas: 40 violines, de 8 a 12 violas o más, de 8 a 12 chelos o más y de 5 a 8 contrabajos o más. Ocasionalmente también se incluyen arpa y piano.

En ocasiones, podemos encontrar una orquesta que requiere de la actuación de un coro, el cual se coloca al final del todo, en último plano. Dentro de este coro también hay un orden de voces: primero las mujeres, a la izquierda las soprano y a la derecha contralto; y después los hombres, tenores a la izquierda y bajos a la derecha. En el caso de que se trate de un solista, éste se colocará al lado del director.  


El director también juega un papel importante en la orquesta, ya que mantiene el tiempo de la pieza musical, da las entradas de los instrumentos e interpreta la obra en su sentido original, pero le da un toque personal. 



AFINACIÓN DE LA ORQUESTA
En la orquesta se cumple una especie de protocolo, es decir, cada miembro no puede actuar como quiere, sino que hay que seguir unas indicaciones.

El director no habla con cada miembro de la orquesta, para eso está el concertino, el músico que toca el violín situado más cercano al director (sección de violines primeros). Éste tiene una misión intermediaria y representativa para el resto de miembros de la orquesta.  

Encontramos un caso excepcional en el cual se incumple esta regla. Se trata del concierto de Año Nuevo 2014 de la Orquesta Filarmónica de Viena,  en el que el director Daniel Baremboin saluda uno a uno a los músicos mientras estos continúan tocando.


La afinación comienza cuando el concertino se pone en pie. El primer oboe toca un La, por el cual el concertino afina su segunda cuerda.  Es el oboe el encargado de dar el tono porque es el instrumento que técnicamente es más capaz de dar un sonido absolutamente estable. 

A continuación el concertino va repartiendo su La al resto de instrumentos de cuerda. Después el oboe toca otra vez La para los instrumentos de viento madera, luego metal y finalmente percusión.

Dejo un link para ver Ensayo de Orquesta, una película de Federico Fellini en la que queda reflejada la necesidad de la figura del director para ser verdaderamente una orquesta.

Finalmente, por recomendación del profesor Tomás Hernández, dejo el trailer de la película El violín Rojo. En ella podemos entender la  transcendencia que puede tener un instrumento musical para las personas que viven de ello.